CHARLA HERRAMIENTAS DE PERITAJE FÍSICO FORENSE EN CASOS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL

CHARLA HERRAMIENTAS DE PERITAJE FÍSICO FORENSE EN CASOS DE ABUSO SEXUAL INFANTIL

Dirigido a Profesionales de la salud o del área psicosocial policías, abogados, fiscales o jueces que deben enfrentarse a casos de abuso sexual, ya sea
para acompañar, evaluar o apreciar exámenes
físicos forenses.

Sera el día  Miércoles 21 de Marzo de 2012, entre las 18:00 y 20:00 Hrs.

CONSULTAS E INSCRIPCIONES Dirigirse a María Soledad Latorre al correo electrónico mslatorre@paralaconfianza.com

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CURSO 2: MARZO ABRIL 2012

CURSO 2: MARZO ABRIL 2012

HERRAMIENTAS PARA EL BUEN TRATO EN LAS RELACIONES  INTERPERSONALES

Dirigido a Funcionarios que se desempeñen en programas, instituciones públicas o privadas ligadas a la infancia, la familia o la comunidad y que deben impulsar prácticas de buen trato.

Duración: 8 horas

Código SENCE en trámite.

CONSULTAS E INSCRIPCIONES Dirigirse a María Soledad Latorre al correo electrónico mslatorre@paralaconfianza.com

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CURSO 1: MARZO ABRIL 2012

CURSO 1: MARZO ABRIL 2012

CURSO 1: ESTRATEGIAS DE PREVENCIÓN Y DETECCIÓN DE ABUSO SEXUAL INFANTIL:

Este curso esta dirigido a Funcionarios o profesionales que se desempeñen en programas, instituciones públicas o privadas  ligadas a la infancia y que les interese desarrollar una labor preventiva en materia de abuso sexual.

Duración: 8 horas

Código SENCE en trámite.

CONSULTAS E INSCRIPCIONES Dirigirse a María Soledad Latorre al correo electrónico mslatorre@paralaconfianza.com

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Debaten sobre abuso infantil en la Escuela de Trabajo Social de la UNAB de Viña

Debaten sobre abuso infantil en la Escuela de Trabajo Social de la UNAB de Viña

Escuela de Trabajo Social, de Viña del Mar, y la ONG Paicabi armaron una mesa de reflexión en torno al tratamiento del abuso infantil. Participaron José Andrés Murillo, Soledad Larraín de la Unicef, la escritora y sicóloga Vinka Jackson y el periodista Fernando Paulsen.

El desafío para terminar la violencia contra los menores de edad consiste en modificar la mirada de la adultez, variando a la ternura. Con esta frase, el Doctor en Filosofía José Andrés Murillo inició su intervención en el panel del foro “Los desafíos para avanzar hacia una sociedad sin violencia infantil!”, actividad que se enmarca dentro del ciclo “Violencia, Infancia y Derechos: reflexiones, capacitación y herramientas para la acción”, organizado por la ONG Paicabi y la Escuela de Trabajo Social de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar.

A juicio de Murillo, quien presentó el 2003 una de las primeras acusaciones por abuso sexual contra el ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima, sostuvo que existen ejes que son fundamentales y que deben ser abordados para generar un cambio real en la sociedad.

“Para tener una sociedad más amistosa con los niños hay que partir por la ley de protección integral, por la creación del defensor de la infancia, generar la imprescriptibilidad o ampliar la prescripción en el caso de delitos de abuso infantil y trabajar en la disminución de la victimización secundaria”, señaló.

En esta misma línea, Soledad Larraín, consultora de la Unicef, sostuvo que actualmente existe menos maltrato severo, pero mayor maltrato sicológico. Según cifras de la Unicef  sólo un 8% de los recursos destinados a los menores apuntan a la prevención del abuso, lo que se traduce en $207 pesos anuales. “La prioridad es el trabajo con las víctimas, pero no se puede olvidar la prevención, que nos permite más tarde evitar la intervención”, enfatizó.

Asimismo, Larraín precisó que uno de los cuestionamientos existentes frente a la prevención del delito o abuso, apunta a enfrentar valores muy arraigados en la sociedad, como por ejemplo, creer que ciertos niveles de violencia son tolerables e incluso aconsejables en la formación y educación de los menores. “Ningún niño debe ser violentado, independientemente, de su comportamiento o rendimiento escolar”, sentenció.

Integrados a la sociedad

Rodrigo Cortes, Director de la carrera de Trabajo Social de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, sostuvo que la infancia es parte integral de la sociedad. “Junto a  Paicabi vimos la necesidad de trabajar para abrir puertas de discusión entendiendo a los niños como co-constructores de la infancia”, señaló.

La escritora y sicóloga Vinka Jackson, quien tuvo una experiencia de abuso durante su niñez,  criticó los tratamientos de niños y jóvenes violentados.

“Hay pacientes que han pasado por dos, tres hasta cuatro terapeutas en la búsqueda de dar con el correcto. Y esto pasa por la formación que reciben los profesionales en la universidad, donde la pregunta que le hacen a un niño abusado es:  “¿Quizás participaste o impulsaste el abuso?”.  Ese tipo de preguntas son aberrantes, lo peor es que eso aún se pregunta en muchas terapias”, concluyó Jackson.

La escritora agregó que  el rol del terapeuta que trata a un niño abusado obedece a una cierta arrogancia respecto al cómo explicamos la realidad del otro: “No se puede olvidar que quien entra a la consulta sea de seis o 17 años con 364 días es una víctima y un sobreviviente, son personas que están aterradas, por lo cual el lenguaje debe ser muy bien utilizado”, sostuvo.

En este punto criticó también a los medios de comunicación, precisando que suele hablarse de “abusador o perpretador y muchas veces para los niños esa figura es el papá, el abuelo o el tío”, dijo.

Finalmente, el periodista Fernando Paulsen analizó el rol de los medios respecto de cómo se abordan las noticias, haciendo un llamado a tener una mirada más certera y precisa, donde no sean los detalles lo primordial sino que el contenido de los mensajes.

Fuente: http://noticias.unab.cl/extension/debaten-sobre-abuso-infantil-en-la-escuela-de-trabajo-social-de-la-unab-de-vina/

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Fernando Paulsen, Vinka Jackson, Soledad Larraín y José Andrés Murillo confirman su participación en la 3ª Escuela de Verano de la ONG Paicabí: “Violencia, Infancia y Derechos”

Fernando Paulsen, Vinka Jackson, Soledad Larraín y José Andrés Murillo confirman su participación en la 3ª Escuela de Verano de la ONG Paicabí: “Violencia, Infancia y Derechos”

Hasta el jueves 19 de enero se amplió el plazo para confirmar la inscripción en

el evento que se desarrollará en Viña del Mar.

El segundo día de la Escuela de Verano de la ONG Paicabí tendrá como invitados principales al reconocido periodista Fernando Paulsen, la psicóloga y escritora Vinka Jackson, la consultora de UNICEF Soledad Larraín  y el doctor en filosofía José Andrés Murillo. Todos ellos expondrán sus puntos de vista en diversos temas relacionados con la infancia y finalmente se encontrarán en un panel donde se debatirá sobre los desafíos pendientes para avanzar hacia una sociedad sin violencia infantil.

La 3a Escuela de Verano de la ONG Paicabí se desarrollará el 24, 25 y 26 de enero de 2012 en Viña del Mar y, como en años anteriores, está estructurada en tres modalidades: un seminario principal, que en esta oportunidad será impartido por la reconocida psicóloga y psiquiatra infantil argentina Irene Intebi; conferencias y paneles de expertos sobre diversos temas asociados a infancia y derechos; y una serie de talleres especializados que pretenden entregar herramientas teórico-prácticas a los asistentes.

Hasta el 19 de enero se amplió el plazo para confirmar la inscripción en la Escuela de Verano y toda la información se puede encontrar en el sitio web de la ONG Paicabí: www.paicabi.cl , o a través del correo electrónico: escuelapaicabi@gmail.com
 

Informacion: PDF

Programa: PDF

INFORMACIONES E INSCRIPCIONES

Para más información sobre la Escuela de Verano y completar el proceso de inscripción visita nuestro sitio web:www.paicabi.cl

 

 

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AGUA FRESCA EN LOS ESPEJOS, Vinka Jackson: ABUSO, RESILIENCIA Y ORIENTACIÓN[1]

José Andrés Murillo 

Agua fresca en los espejos es la historia de un alma heroica, capaz de arrebatarle a la muerte su propia vida para volver a nacer. Esta autobiografía esconde en sí muchos otros libros y me gustaría nombrar algunos de ellos.

En primer lugar, es un libro de mística, pues logra nombrar lo innombrable, y eso sólo los místicos lo logran. Pero también es un libro de ética del coraje, pues describe la porfía de un corazón que no quiere sucumbir ante sus propias tinieblas. Me atrevo a decir que además es un libro de fenomenología, pues recorre y analiza sensaciones con una agudeza tal, que muchos fenomenólogos envidiarían. Veamos un poco más.

Mística. “Saqueo” es la palabra con que Vinka nombra el abuso sexual del que fue víctima. Es que el abuso saquea, es decir, vacía un espacio profundamente propio que, sin embargo, hay que seguir habitando: el propio cuerpo. Pero el vacío que deja este saqueo Vinka lo describe como un vacío aún más radical que la ausencia de algo. Es ausencia pura, ausencia incluso de la posibilidad de que haya algo más que vacío. Se trata de un vacío que no puede tener nombre. Pero Vinka va nombrando la presencia de ese vacío de la única manera posible: arrojándose a ese mismo vacío, a tientas, hasta encontrar palabras luminosas que van dando nombre a aquello que no tiene ni puede tener uno. Agua fresca es un libro místico pues visita y nombra no solo el horror, sino también la maravilla, y ambos tienen límites lingüísticos, por lo que nombrarlos es un ejercicio poético, es decir místico.

Coraje y resistencia. Agua fresca juega en los dos límites de lo decible: el horror del abuso y el milagro de la resiliencia. Vinka toma de la mano en su escritura, y guía hasta su corazón de niña y su herida. De pronto, sin embargo, este corazón frágil se vuelve fuerte, cobra una valentía heroica. Como un nuevo Orfeo, Vinka traspasa los límites de la vida y se sumerge en el mundo de la muerte, pero no para quedarse ahí, paralizada en la angustia, sino para renacer a la vida y al amor. Vinka extrae la vida desde el corazón de la muerte y, en la misma lógica heroica, como Prometeo, arriesgándolo todo, arrebata a los dioses el fuego de la resiliencia, para compartirlo con otros en su relato. Este libro es un canto a la resistencia: no solo ante el agresor, sino ante el abuso que permanece en el alma doliente mordida por el cuerpo. Hay un dolor intenso que acompaña toda la lectura de este libro, hay que decirlo, pero no como una presencia neutra y devorante sino como lucha y resistencia. Vinka lucha sin tregua contra el vacío que ha dejado el saqueo. Rebeldía constante para no sucumbir en la penumbra, en la muerte en vida que es el vacío del abuso arraigado.

 

El saqueo y la pérdida de sí. El Gran Saqueo, como Vinka llama al abuso, borra los contornos, los límites del cuerpo y de la identidad. Es una experiencia que puede incluso acabar con la posibilidad de la experiencia misma, desintegrando al Yo. «No puedo dibujar los contornos más elementales de mi identidad», dice Vinka. Esta desintegración es producto del abuso, claro, pero también del abandono. La presencia hiriente del«corazón abandonante» de la madre, perpetúa la “mordida”, el “desmantelamiento interior”. La ruptura interior lo es también respecto del mundo: ruptura de la confianza: «… con ello exterminó la confianza más elemental y gratuita que puede existir en el mundo. El abuso de poder no fue sutil sino inmensamente cruel, y arrebatarme la infancia, así como los años que a partir de ahora gastaré lidiando con estas heridas, sobrepasa mis fuerzas».

La ruptura de la confianza básica, consecuencia del abuso sexual por parte del padre y la neutralidad o ausencia de la madre, difumina los límites de la identidad y del cuerpo habitado; destruye el centro y los horizontes del yo; borra, pierde o confunde los referentes más básicos que permiten saberse, sentirse y orientarse en mundo. Produce la desorientación existencial e incluso sensorial más extrema que puede concebirse. Es por esto que el abuso sexual infantil, propinado por una autoridad o figura de confianza, es la agresión más abominable que puede existir: su memoria, profiere hachazos constantes sobre esa brújula interior que guía la existencia y orienta en el mundo dando identidad e integridad al yo. Así el cuerpo desorientado ya no puede sino golpearse contra sí mismo, los otros, las cosas, los vacíos. Se autodestruye en la suspensión del deseo, o en la búsqueda de otros vacíos que completen destruyendo, cuando en realidad, dice Vinka, “mis carencias no residen en la carne, sino mucho más adentro».

Este “más adentro” es el centro mismo de la existencia, es decir, la sexualidad. Es que la sexualidad, en su sentido más amplio y sublime, guía, integra y orienta al yo en medio del mundo. Integración y orientación que se manifiestan en los afectos más auténticos y que apuntan a la realización personal, el amor y la trascendencia. Pero este centro, cuando ha sido dañado por una agresión, puede transformarse en atroz enemigo interno: contra-afecto, contra-amor, contra-deseo: auto-destrucción. Lo que debiera ser centro de orientación para la integración personal se transforma en centro de desorientación y angustia.

Resiliencia. Volver a sentirse, volver a saberse propia. Agua fresca es también un libro estrictamente acerca de la resiliencia, acerca de cómo el corazón de una niña, gracias a una cierta presencia empática, significativa, amorosa, es capaz de, según sus propias imágenes, retomar su tamaño, recobrar el tono de su voz, recuperar su propio cuerpo perdido para volver a habitarlo.

El camino que lleva a la Vinka de Agua fresca hasta reintegrarse, es un proceso lento, y comienza en la empatía con el dolor ajeno hasta consolidarse en el impulso a la acción. Ese proceso de recentrarse, volver a sí para «sentirse y saberse» propia, es lo que hace honor al nombreAgua fresca en los espejos. Son los espejos, es decir, los otros, los que van devolviendo la imagen clara y luminosa de una mujer, hasta hacerla coincidir con su propia imagen. La resiliencia es una recuperación de la estatura original y de la tonalidad de la voz, que vibra en armonía con un mundo en el que se orienta. Por esta razón es que he querido llamar re-orientación a esta recuperación. Lo que yo llamo orientación existencial y afectiva es la consonancia de la propia voz con la voz del mundo. En eso el lenguaje de Vinka es revelador, así como la descripción del camino que la lleva a esta recuperación de la consonancia con el mundo. Mundo que había sido quebrado con el incesto, mundo que parecía prohibido para elyo saqueado.

El dolor solidario sana el dolor solitario. El encuentro con la mujer de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos es el primer signo de consonancia. El dolor propio, que aislaba en la angustia, solidariza con el dolor de un pueblo que resistía ante el abuso de un Estado completo. Esa solidaridad reorienta el dolor y comienza a mostrar una luz para el centro. La realidad habla siempre, y a veces se la puede escuchar. «Ella me dice que, a pesar de la realidad que nos devasta, debemos poner el norte en estudiar, superarnos, construir familias algún día y convertir el mundo en un lugar mejor». Un dolor solidario el que le dirige la palabra a un dolor solitario, que ha nacido en y hacia el vacío. Pero el dolor solidario es agua fresca, espejo y redención para el dolor solitario.

La vida que irrumpe. La vida que nace es un nuevo referente. Arrebata al yo herido y perdido y lo arrastra hasta el centro de sí. Esa es Diamela en Agua fresca, la hija que llega, justo y exactamente desde ese mismo centro para hacerlo evidente y luminoso. Nace la alteridad desde la mismidad, riguroso milagro que interpela la brutalidad del dolor desde la fragilidad enrostrada. La fragilidad de la vida naciente hace evidente la posibilidad del daño también, y ese daño posible interpela, acusa y centra. La interpelación desde la fragilidad es escándalo desde fuera que levanta fuerzas de flaqueza, fuerzas más allá de lo posible para, simplemente, ser buena madre. Se levanta una resistencia más porfiada que toda la brutalidad de la historia: la resistencia al mal. Es la revolución contra el abuso naturalizado. Palabras como resistencia, porfía, rebeldía, desobediencia, son indicios de un futuro nuevo.

El deseo que orienta. El centro de la existencia es la brújula del deseo. Ahí donde se encuentra la sexualidad, el centro afectivo de la vida que busca. Si es ese el centro que ha sido dañado, difuminado, saqueado, entonces también es ese el centro que debe ser recuperado. Vinka recorre el camino que la lleva a la recuperación del centro del deseo, del centro de la corporalidad, ahí donde se encuentra la intimidad para buscar a otro. O tal vez, donde el yo ha sido centrado a partir de la interpelación cuidadosa o demandante de otro. Sea como sea, la recuperación del centro propio de gravedad, el centro de la intimidad, la brújula del deseo, hace posible la recuperación de la orientación. Es así como Vinka describe su nacer de nuevo, su propio acunarse y acariciar hasta redescubrir el propio centro, y desde ahí orientarse en la consonancia de la voz del mundo. Sus nuevos referentes, nuevas coordenadas de orientación, son la risa, los cariños, la compasión. Pero esos referentes aún son desafío más que realidad. Tal vez se muestran como realidad cuando, al final del libro, Vinka pasa del vacío, de la angustia aislada y descentrada, a la indignación y al fin, a la acción.

La brújula de la acción. Un despertar fundamental es el descubrimiento de la indignación: único sentimiento digno ante el abuso. Es la rabia lo que corresponde y esa rabia e indignación son principio de lucidez para quien vivió el abuso enceguecedor. Pero la indignación no se queda en la rabia: «Luego vendrá la reflexión humanizante, la acción indemnizadora, el perdón». Es el paso de la ceguera a la lucidez. La ceguera es cómplice, «precisamente por su negativa a ver». Entonces, la lucha contra el abuso que nace de la indignación es una lucha por la lucidez: «Es necesario ir con ojos propios, no prestados», dice Vinka, y«para eso ya voy de ojos bien abiertos. Lavados al fin, con mi propia agua fresca». Eso es lo que la lleva a afirmar, escuchando la voz del mundo, que la acción conjunta de prevención y reparación del abuso infantil no es postergable, lo que suena como profecía o promesa; en todo caso, como un clamor que me compromete en esta misma lucha.


[1] Este texto es el Postfacio del libro autobiográfico de Vinka Jackson Agua fresca en los espejos, Ediciones B, tercera edición de 2011.

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Las caras ocultas del abuso

Las caras ocultas del abuso

Hay mecanismos básicos de la sociedad cuyo propósito es tipificar y estructurar una suerte de tipología del bien y del mal, donde los representantes de uno y otro bando parecieran estar claramente definidos. Esto mismo sucede en el caso de los abusadores. Nos imaginamos que estos sujetos están fuera de nuestra órbita cotidiana, que son extraños a nuestro círculo íntimo y que cuando se presentan lo hacen con su peor cara.

Los resultados de la encuesta sobre Percepción de Abuso en Adolescentes de la Región Metropolitana, realizada por la Corporación Opción y Fundación Para la Confianza, desmitifican estas nociones y nos muestran que la experiencia del abuso podría estar mucho más cercana entre los jóvenes, y no sólo de los sectores de menores recursos como se suele pensar, sino también en los estratos más acomodados.

Un 19 por ciento de los jóvenes encuestados declaró que un adulto se le ha acercado demasiado, de manera que le “incomoda”, situación que es más frecuente en el segmento socioeconómico alto. Además el 15,6% de los adolescentes ha recibido golpes de parte de un familiar adulto, lo que también es más frecuente en los jóvenes de mayores recursos económicos. El estudio también arroja un dato alarmante: el 6,2% de los adolescentes ha sufrido un abuso de parte de un adulto. Lo más grave está en que el 8,4% de los entrevistados dice que no se siente protegido frente a la eventualidad de sufrir un abuso. Cerrando este oscuro cuadro hay que señalar que la sensación de desprotección es más fuerte en los adolescentes de sectores socioeconómicos bajos.

También queda evidenciado el deterioro del capital simbólico de algunas instituciones, en particular la iglesia, representada en la figura del sacerdote. En esta encuesta, los jóvenes consideran al sacerdote como una de las figuras que representa mayor riesgo en compañía de un niño o niña y es la última persona a la que acudirían para pedir protección. La desconfianza instalada en el ejercicio de su rol en buena parte es atribuible al impacto de casos públicos y emblemáticos de abuso sexual a niños por parte de miembros de la iglesia.

Sin embargo, las cifras debieran recordarnos que la figura del adulto abusador está presente en el entorno de los niños y niñas en todo el espectro social, amparada en los lazos de confianza, en el ejercicio ilegítimo de su poder y en un contexto social que todavía cuestiona el pleno ejercicio de los derechos de la infancia, dejándola desprotegida. Esta realidad Corporación Opción la conoce muy bien a través de sus programas de atención a miles de niños y niñas vulnerados en sus derechos, y es una de las principales razones por las cuales Opción ha venido promoviendo distintas políticas públicas a favor de la infancia, tales como la aplicación sistemática de la Convención de los Derechos del Niño, la creación de la figura del Defensor del Niño y un Sistema de Protección Integral de Derechos.

La experiencia internacional demuestra que la existencia de un Estado coordinado y organizado mediante mecanismos que garantizan los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes, genera las condiciones para que las probabilidades de vulneración disminuyan y que los abusos tengan las sanciones que correspondan.

Tenemos que construir una sociedad que no deje espacio a ningún abusador, y lo que es más importante, donde los niños, niñas y adolescentes se sientan respetados en sus derechos y protegidos frente al abuso.

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ONG Activa: Diariamente se cometen cerca de 60 delitos sexuales en Chile. Las regiones donde existen más casos son la Metropolitana, Bío Bío, Valparaíso y Aysén.

ONG Activa: Diariamente se cometen cerca de 60 delitos sexuales en Chile. Las regiones donde existen más casos son la Metropolitana, Bío Bío, Valparaíso y Aysén.

Un estudio realizado por la ONG Activa mostró un aumento del 17,7% en los delitos sexuales cometidos entre enero y septiembre del 2011 con respecto al 2010, esto contando sólo aquellos que están ingresados en el sistema judicial. La directora de la institución, Gloria Requena, sostuvo que esto tenía que ser tomado como una señal de alerta.

Además la investigación de Activa manifestó que este tipo de ilícitos tienen el mayor tiempo promedio de salida judicial con 439 días. Lo que según el análisis de la misma institución es una evidencia de la inexistencia de una protección adecuada para las víctimas de este tipo de abusos, quienes se ven doblemente perjudicadas debido a los largos tiempos de espera.

El estudio reveló también que entre enero y septiembre del 2011 se cometieron un total de 923 violaciones en la Región Metropolitana, donde las comunas con la mayor cantidad de denuncias por crímenes de este tipo son Puente Alto, Santiago, San Bernardo, Maipú, Pudahuel, La Florida, Peñalolén, Recoleta y La Pintana.

En el 60% de los casos el agresor resultó ser un conocido de la persona agredida y por eso, según Gloria Requena, la mayoría de ellos podría haberse evitado. Es por esto que se debe estar atento al comportamiento de las personas que rodean a las posibles víctimas, ya que como dice ella “nunca hay que desestimar las señales que se nos dan”.

Por último, el estudio entrega algunas recomendaciones para protegerse de dichos crímenes tales como no utilizar siempre las mismas rutas de desplazamiento e intensificar la prevención en el ámbito escolar y laboral.

FUENTE : Emol.chile

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TALLER PARA MADRES

TALLER PARA MADRES
Dirigido a madres cuyos hijos/as han vivido la experiencia de abuso sexual infantil.
Este grupo tendrá 4 sesiones de encuentro y conversación, a realizarse sábados por la mañana,
entre 10.00 y 12.30,
entre el 7 de Enero y el 28 de Enero.
Por favor realizar consultas e inscripciones vía correo electrónico a inscripciones@paralaconfianza.com
Los cupos son limitados por lo que se ruega confirmar
vuestra participación en cuanto les sea posible.

 

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José Murillo, Presidente de la Fundación para la Confianza, asiste como invitado a Jornadas de Resiliencia

José Murillo, Presidente de la Fundación para la Confianza, asiste como invitado a Jornadas de Resiliencia

En el décimo aniversario de trabajo en Barcelona del Centro Exil, tendrá lugar la II Edición de las Jornadas Europeas de Resilencia denominadas Trauma, Terapia y Resiliencia: tutoras y tutores de resiliencia

Estas jornadas han sido organizadas por EXIL España (Asociación de atención médico-psico-social para víctimas de violencia, tortura y violación de los derechos humanos) y por IFIV España (Instituto de Formación e Investigación-Acción sobre las Consecuencias de la Violencia y la Promoción de la Resiliencia) y cuentan con la colaboración también de: Instituto de Formación e Investigación sobre la Violencia Familiar, Institut Français Barcelona, Ajuntament de Barcelona, Associació Catalana per la Infància Maltratada, Institut de Ciències de l’Educació de la Universitat de Barcelona, Bureau International Catholique de l’Enfance, Fundació Parlament Acció Social i Salut Mental y Obra Social Fundació La Caixa. Las mismas se celebrarán en el instituto Francés de Barcelona.

Entre sus participantes se destaca la presencia, entre otros, de Boris CyrulnikMaryorie DantagnanFranz Baro,Anna ForésJordi GranéJorge Barudy y Diana Garrigosa.
La Sesión Inaugural está a cargo de: Yannick Rascouët, Director del Instituto Francés de Barcelona; Jorge Barudy, Fundador y director de EXIL España; Marc Simon, Director del Área de Integración Social de Fundación «la Caixa», así como por un representante de la Generalitat de Catalunya. La clausura de este evento la llevará a cabo Irma Rognoni i Viader, Regidora de Família, Infància, Usos del Temps i Discapacitats del Ayuntamiento de Barcelona.
La resiliencia es una palabra que permite nombrar las capacidades que tienen los seres humanos para hacer frente de una forma constructiva, no solamente a las adversidades como pérdida, enfermedades o accidentes, sino también a las atrocidades como la violencia, los malos tratos o la tortura. Diferentes investigaciones han permitido establecer que en la mayoría de los casos, la expresión de esta capacidad es posible gracias al apoyo social, terapéutico o solidario ofrecido por personas, grupos o instituciones. A estos se les denomina tutoras o tutores de resiliencia.

 

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